Notas sobre Cultura y Comunicación

APCS por Alfredo Bracaccini. Notas sobre Cultura y Comunicación

“Todos tenemos algo que decir,
el tema es que alguien nos escuche”

Cuando el hombre descubrió la palabra, su Universo cambió para siempre. Es que encontró una herramienta fenomenal que no abandonaría nunca más

LA COMUNICACIÓN.

Con el tiempo, la oralidad que generó la palabra como herramienta comunicante, aún con todos los beneficios que generó, fue insuficiente, así que la comunicación tuvo que adaptarse a las necesidades, cada vez más exigentes, de los humanos para comunicarse.

A medida que la evolución técnica fue modernizándose, diferentes formatos en los vehículos comunicacionales fueron apareciendo y generando a su vez, mayores exigencias.

El advenimiento del mundo digital, no es sino una nueva opción que el hombre creó, para reinventar formas de comunicar y comunicarse, adaptadas a las exigencias actuales.

CULTURA y COMUNICACIÓN.

Todo acontecimiento cultural, es también un hecho comunicacional.

La cultura y la comunicación se alimentan y complementan mutuamente, en el marco de una comunidad o sociedad.

Se necesitan y eligen mutuamente para ser protagonistas, cada una en su rol, en la sociedad.

Las dos son a la vez, creadoras y productoras de contenidos.

Se retroalimentan constantemente y se motivan y ayudan a desarrollarse mutuamente.

“ El artista, al crear su obra comunica ideas, sensaciones, sentimientos y su visión personal sobre los temas que elige, le obsesiona o lo afecta”.

Revistas Literarias

En Argentina, las revistas literarias fueron fundamentales en la difusión de nuevos escritores, intelectuales y artistas y sirvieron para generar debates sobre literatura, política y nuevas corrientes de pensamiento.

En su origen, a principios del siglo XX, representaban a una élite donde convivían, tanto los escritores, como sus potenciales lectores.

A medida que la cultura popular fue ganando espacio, aparecieron nuevas publicaciones que mostraban otras realidades, tanto en lo artístico, como en lo cultural y social.

Comenzaron editarse revistas culturales, que abarcaban un espectro mayor de actividades artísticas, revistas sobre música y músicos, publicaciones sobre pintura, teatro y cine.

La irrupción de la Cultura Under, generó entre tantas propuestas, la aparición de rústicas publicaciones, muchas de ellas en papel fotocopiado, tipeado y con borrosas fotografías.

En sus oscuras páginas, aparecían poemas, ingenuos intentos periodísticos de realidades que nadie leía, cuentos, ilustraciones y bandas de música.

Los grupos de teatro, comunidades culturales, músicos, poetas y escritores, canalizaban a través de todo tipo de publicaciones, sus proyectos, sus trabajos y sus ilusiones.

De existencia fugaz, con diferentes estéticas y formatos, revistas, y periódicos, aparecieron y desaparecieron, al compás de proyectos y entusiasmos variados.

Nuevamente quedaba expuesta, la necesidad de comunicar y comunicarse.

De hacer saber a la sociedad, de la existencia de artistas de todas las disciplinas
que querían darse a conocer, para mostrar sus obras, contar sus ideas y hacer escuchar sus voces.

En su ingenuo proyecto, suponían que llegar a publicar una revista o un periódico, era el punto de partida que lograría hacerlos parte del mundo de la comunicación cultural, desde donde poder promocionar sus propuestas y ser parte del concepto crítico de la actividad.

Muchos de estos emprendimientos comunicacionales tuvieron escasa duración.

La mayoría, debido a que fueron encarados con mucho entusiasmo, pero con poco conocimiento del negocio editorial y casi sin ningún respaldo económico.

Y sólo las propuestas profesionales, algunas con éxito en algunas de sus etapas, consiguieron mantenerse más tiempo en el mercado, .

Así y todo, los devenires políticos y económicos de nuestro país, determinaron que esas excelentes propuestas, no tuvieran más mercado comercial y cerraran.

Alguna de ellas, quedaron en el memoria popular, dimensionadas de acuerdo, al subjetivo recuerdo que cada uno tuvo de esas épocas.

Radios

La radio fue, naturalmente, otro de los caminos comunicacionales que tuvo la cultura.

Igual que con las revistas, tuvieron siempre claramente definidos los segmentos de la sociedad a la que se dirigían en cada caso.

El concepto de lo que era culto o no, definía puntualmente las diferencias sociales, que determinaban los contenidos de los programas que se emitían.

Las empresas productoras de programas radiales definían claramente, el discurso y la propuesta “cultural” que decidían oportuno transmitir, de acuerdo a los intereses comerciales o políticos en juego.

A diferencia de la gráfica, era más complicado y costoso imaginar un proyecto radial, emprendido por entusiastas de la cultura popular (en cualquiera de sus ramas), tal como lo fueron las revistas o periódicos en su momento.

Esa inagotable búsqueda de independencia, recién pudo empezar a concretarse,
bastante más adelante en el tiempo.

Con la aparición de las radios FM, sobre todo las barriales y luego las comunitarias, todo cambió.

Tener un programa de radio hablando sobre teatro, poesía, música o pintura,

Dejó de ser una utopía, para convertirse en una pujante realidad.

Se crearon más radios e infinidad de programas se sumaban a la propuesta, con un espíritu libre y entusiasta, que disfrazaba las limitaciones profesionales de sus protagonistas.

Los jóvenes accedían a los micrófonos y tenían la posibilidad de expresarse con sus palabras, con sus códigos, dándole entidad a su arte y a sus ilusiones.

Esos espacios le dieron lugar a lo moderno, a la vanguardia y nuevos conceptos del pensamiento urbano.

La cultura popular fue incorporándose cada vez más a la programación radial, incluyendo su realidad artística y

social, a la temática cotidiana de la comunidad.

PROMOCIÓN y COMUNICACIÓN

La necesidad de promocionar sus trabajos, hizo de la comunicación, tanto en radios como en medios escritos, una herramienta imprescindible para lograr la concurrencia de público a los eventos artísticos, en todas sus formas.

Es que conseguir un reportaje en radio, una nota en gráfica o al menos, la mención en alguna gacetilla, por mucho tiempo se convirtió en un fuerte respaldo a la actividad artística.

Obviamente, si bien el criterio no deja de ser acertado, pero con una salvedad, la que los medios de comunicación, con índices altos de audiencia o gran tirada de ejemplares, sólo van detrás de una élite; los famosos que entusiasmen a su seguidores y potencie y multiplique, el espectro de potenciales oyentes o lectores.

Las radios alternativas, las que forman parte de la movida cultural independiente, no logran la masividad de las consagradas, pero crean y promueven, en muchos casos, su “tribu” de seguidores, fieles adeptos que los siguen a todas partes.

Nuevamente la realidad demuestra, independientemente de la época, que la Cultura y la Comunicación siguen fuertemente interrelacionadas y condicionadas por una sociedad segmentada.

Segmentación que ahora, marketing por medio, se identifican como mercados y nichos, nombres sombríos para definir, las diferencias de clases.

DIGITALIZANDO AL MUNDO

La irrupción de la digitalización, revolucionó la comunicación universal.

Si bien la estructura misma de la comunicación no cambió, la nueva concepción de las formas de hacerlo, replanteó el concepto.

Al variar las formas, surgieron nuevas herramientas comunicacionales, con nuevas posibilidades prácticamente, al alcance de todos.

Se estrecharon llamativamente, las diferencias de clases, ya que cualquiera, mínimamente equipado, puede contactarse con un sinfín de usuarios.

Obviamente, todo lenguaje tiene que ser aprendido para sacar provecho de este magnífico instrumento comunicacional.

En la actualidad existen un sinnúmero de radios por internet, foros, revistas, podcast y plataformas sobre cualquier tema.

Las transmisiones en vivo le agregan oportunidades a lo artístico, producciones que años atrás, era inimaginable realizar, a menos que se dispusiera de un abultado respaldo económico.

Esto beneficia a todos, pero particularmente a la cultura popular, ya que en su tozuda lucha por dar a conocer a sus protagonistas, sus trabajos y sus necesidades, ha encontrado en la digitalización, un insospechado aliado.

Mientras la humanidad tenga necesidad de comunicarse, la comunicación será su
herramienta.

En tanto en la Cultura popular existan los aguerridos guerreros que la mantienen viva, la comunicación y la cultura seguirán de romance.

“Pasan los mecenas,
pasan los censores,
pasan hipócritas y moralistas,
tiempos peores y tiempos mejores,
quedan los artistas:”

Enrique Pinti.

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