De Gualeguaychu a la intervención del PJ, el macrismo tiene sus soldados dentro

Por Jorge Colmán para APCS. De Gualeguaychu a la intervención del PJ, el macrismo tiene sus soldados dentro

La entente sindical

El macrismo, personificación del poder económico concentrado y la patria contratista, venía jugando fuerte dentro de la CGT. Varios de sus dirigentes pusieron piedras en el camino a cualquier movilización masiva de dicho organismo contra todas las medidas de ajuste y las leyes que el macrismo impuso al movimiento obrero. Recibió premios económicos por la vía de las obras sociales y capacitación en millones de pesos.

La historia del ¨Momo¨ Benegas, Barrionuevo y sus seguidores habían jugado políticamente fuerte contra el Frente para la Victoria y el grueso del peronismo, apostando a partidos como el Frente Renovador, Partido Fe, etc. Formaron parte de las huestes políticas del Duahaldismo y Menemismo, que en la última década se alejaron de Néstor y Cristina Kirchner.

La entente política

Por otra parte, la entente política neo-peronista que el macrismo utilizó como herramienta política para dividir al Partido Justicialista fueron gobernadores como Juan Manuel Urtubey, el Frente Renovador, el pichetismo en Senadores, Diego Bossio y su bloque, Abal Medina en Diputados y el armado de Florencio Randazzo en cuanto a su rol de “semi-oposición”.

La suerte de todos ellos fue pésima, el Frente Renovador perdió un importante caudal electoral en una alianza con la neo-radical Margarita Stolbizer (11,03%) y el piquetero “Huevo” Ceballos, Florencio Randazzo (que utilizó el sello del PJ de la Provincia de Buenos Aires) solo obtuvo un penoso 5,21% y Juan Manuel Urtubey fue derrotado en la provincia de Salta quedando segundo con 24,05% seguido por el Frente para la Victoria con un 22,55%

Gualeguaychu y el mandato macrista

En el predio rural “La Paradera”, el neo-peronismo emitió un documento “Encuentro para una mejor Argentina” (1) con siete puntos centrales y donde se definió políticamente de “centro” pero que reúne a los sectores “dialoguistas o PRO-Peronistas” según las perspectiva que se tome.

Fueron de la partida: Los Senadores Miguel Angel Pichetto (Río Negro), Carlos Caserio (Córdoba) que ofició de representante del gobernador Juan Schiaretti y Rodolfo Urtubey (Salta) representando a su hermano Juan Manuel. Los otros integrantes del bloque que preside Pichetto que participaron Pedro Guastavino, Alfredo Luenzo, Guillermo Snopek, Sigrid Kunath, Carlos “Camau” Espínola, Beartiz Mirkin, Julio Catalán Magni y José Ojeda. Los diputados del “Bloque Argentina Federal”: Pablo Kosiner, Diego Bossio, Martín Llaryora, Juan José Bahillo y Mayda Cresto, y del Bloque “Frente Renovador”: Camaño, Marco Lavagna, José Ignacio de Mendiguren, Alejandro Grandinetti, Raúl Pérez y Daniel Arroyo. También dirigentes que en la última elección apoyaron la candidatura de Florencio Randazzo como el ex senador Juan Manuel Abal Medina, el ex diputado Oscar Romero y Florencia Casamiquela.

Sacando en limpio el poder político del encuentro se centra en Córdoba y Salta, ambos gobernadores perdieron las elecciones legislativas 2017 (Córdoba con un 30,52% y Salta con el 24,05%), el Frente Renovador que esta dividido entre quienes hicieron las pases con Unidad Ciudadana (Felipe Solá y Alberto Fernández)y el “massismo duro. El Randazzismo viene con visibles bajas luego de los resultados electorales 2017 y el casi alejamiento del movimiento Evita.

El avance del macrismo sobre el Partido Justicialista

La Jueza María Servini de Cubría intervino el Partido Justicialista bajo la Resolución 16/18 donde pone como interventor a Luis Barrionuevo. Su resolución esta plagada de posicionamientos políticos estableciendo como principal sustento la “crisis” del Partido.

En su argumentación plantea  esta crisis de la siguiente manera: “resulta necesario forzar la memoria a efectos de poder encontrar una crisis política e institucional como la que afecta al Partido Justicialista de orden nacional en la actualidad (…) “los adversos resultados electorales obtenidos” (en las elecciones de 2015 y 2017) “han profundizado la división interna que venía gestándose con antelación” que “han provocado una crisis en la conducción partidaria difícil de superar”. Todas las opiniones del fallo son subjetivas, a la hora de realizar semejante acto jurídico.

Uno de los planteos de la jueza dejan entrever futuras intervenciones, tarea en la que ya trabaja Luis Barrionuevo “reconocidos dirigentes partidarios apoyaron candidaturas de partidos o frentes de los que el justicialismo no formó parte o directamente se han postulado como candidatos de esas agrupaciones […] que compitieron contra el partido fundado por el general Perón” afirmó en el documento.

No hace falta ser un genio para entender de que la próxima víctima política será el PJ de la Provincia de Buenos Aires, ya que muchos de sus principales dirigentes participaron de Unidad Ciudadana.

Movimiento de pinzas neoperonista y lo que se viene

El macrismo tiene una necesidad de cara al 2019: dividir el peronismo y debilitar el movimiento nacional y popular. Para ello necesita destruir todas las herramientas democráticas que le son obstáculo, valiéndose una ves mas de la obediente “Justicia”: El PJ, el movimiento obrero, los movimientos sociales y productivos. La intervención del PJ, la división y claudicación de algunos dirigentes de la CGT y la tentación con los recursos económicos sirven de zanahoria para algunos movimientos sociales.

La posición de “Centro” que adopto el encuentro de Gualeguaychu es una apuesta que ya carga con el fracaso de 2017, fue el kirchnerismo y el peronismo o la derecha con Cambiemos, en el medio no quedó prácticamente nada, todos los que generaron propuesta “critica” a unos y otros solo cosecharon una exigua cantidad de votos. La propuesta es en realidad una mascara y su verdadero objetivo la victoria del desgastado macrismo en 2019.

Por otro lado, la resistencia de importantes sectores del movimiento obrero, el peronismo/kirchnerismo, los movimientos sociales y productivos están generando una nueva agenda con importantes apuestas como la del docente de la CTA Hugo Yasky, unidad del movimiento obrero e incluso dar la pelea en el seno de la CGT. Las multisectoriales están dando paso a la discusión de las demandas sociales que reuniendo a usuarios, comerciantes e industriales comienzan a delinear propuestas alternativas a este modelo neoliberal. El radicalismo también comienza a dar señales de querer reorientar su política ante el desgaste de Macri y su pobre papel dentro de Cambiemos, los radicales han sido socios menores, casi tanto como los peronistas que optaron por ser parte de la Alianza gobernante.

El 2019 tiene un horizonte de creciente movilización social: Las servicios y el precio de los alimentos que aumentan astronómicamente, la caída de los salarios, la creciente desocupación y pobreza son el caldo de cultivo que requerirán de nuevas bombas de humo, el “se robaron todo” se esta desgastando y el aumentar los presos políticos no ayudará en nada a crearlas. Su núcleo duro es un porcentaje que no alcanza para ganar las elecciones, solo puede apelar a la división y crear una enorme adormidera para evitar fugas de votos que ya se asumen casi perdidos.

El grito de San Luis “Hay 2019”, una frase de Rodriguez Saa ante los peronistas que no piensan jugar fuerte en la próxima coyuntura política, mostró la unidad de la mayor parte del peronismo, los partidos progresistas; el movimiento obrero representado en las CTA, la Corriente Federal y el moyanismo y los movimientos sociales plantearon una propuesta en creciente construcción. En la provincia de Buenos Aires, el homenaje a Alberto Ballestrini sirvió como pretexto para reunir a este mismo espacio, desafiante ante la intervención del PJ Nacional.

El macrismo juega sus fichas con los dirigentes de “Centro”, pero el peronismo reúne fuerzas para avanzar en unidad hacia un 2019 posible. El desgaste social macrista será clave en las posibilidades del movimiento nacional y popular, la grandeza de los dirigentes en la unidad será la parte necesaria para ganar la elección.

(1) Principales puntos del documento “Encuentro para una mejor Argentina”

“Representamos a una fuerza constructiva y democrática, del centro nacional, que pueda convocar a otros sectores políticos”.

“No queremos una política económica autoritaria porque ya fracasó, pero tampoco un modelo que deje que el mercado defina todas las acciones del Gobierno”.

“Estamos convencidos que a la pobreza se le gana con educación y trabajo”.

“La falta de competitividad de la industria y las dificultades de las economías regionales son un problema grave, y las PyMEs no pueden quedar afuera del diagnóstico”.

“No nos convence el planteo de ‘unidad’ como un simple amontonamiento de dirigentes sin un proyecto común”.

“No vamos a justificar el pasado”.

“Nos hacemos cargo de nuestras responsabilidades para que nuevos liderazgos construyan el futuro de progreso que reclama nuestro pueblo”.

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