Discurriendo la Palabra

APCS por Alfredo Bracaccini. Discurriendo la Palabra

La palabra es un arma que mata,
con la misma libertad que da la vida
y te destroza sin alterarse,
en la más terrible agonía.

La palabra es una herramienta poderosa
que abre surcos imborrables en la mente,
construyendo infinitos sueños ilusorios
para destruir a los puentes de la memoria.

La palabra es capaz de conmovernos
en los cortos balbuceos de los hijos
y después cuando de grandes se despiden,
la palabra llora con nosotros sus ausencias.

La palabra acaricia desgarra, convulsiona y acaricia
con la incontenible fuerza que la nombra,
pero mucho más fuerte es la palabra
cuando en hermético silencio nada dice.

La palabra vuela sobre el mundo
y el mundo trata de atraparla,
intenta vanamente hacerla suya,
tratando con prepotencia domesticarla.

Pero la palabra sabe escabullirse,
porque conoce los laberintos de la mente
dejando enigmáticos mensajes,
que carcomen con sus dudas a las ciencias.

Hombres y mujeres se preguntan,
qué palabra podría protegerlos
y no saben que esa palabra sólo existe,
en la memoria quieta de los muertos.

Y se angustian cuando saben que tuvieron
una vida completa para descubrirla
y que sin embrago después de tanta lucha,
igual se morirán sin conocerla.

La palabra es hambre y también comida,
es triste soledad y enorme alegría
La palabra decide quién va preso
y la palabra también libera asesinos.

La palabra miente, roba y contamina,
sin alterar en nada su rutina,
y exaspera con su lógica mezquina
a los ingenuos que todavía creen en la justicia.

La palabra ama, odia y desprecia
como también salva, condena y dictamina.
La palabra es Dios, es diablo, es ironía,
como también es política e hipocresía.

La palabra es libre y a la vez cautiva,
de quienes la usan en tiranías
y después es la palabra quien justifica
todas las atrocidades cometidas.

La palabra atrapa y manipula
las conciencias de los jóvenes que adoctrina,
y sojuzgan a pueblos enteros,
engañando vilmente con sus doctrinas.

La palabra es un arma despiadada
que encarna verdades y mentiras
y dispara al mundo sus proclamas
matando sin convertirse nunca en asesina.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s