El sueño de la casa perfecta según Instagram

Por Mariano Quiroga(*). El sueño de la casa perfecta según Instagram

Cada red social tiene su propia manera de reflejarnos; dicen que en Twitter nos comportamos como si estuviéramos en una cervecería completamente en pedo discutiendo de política hasta altas horas de la noche. En cambio para Instagram nos ponemos la mejor pilcha que tenemos y usamos los filtros del momento para ocultar las imperfecciones. De eso se trata esta nota, de analizar una tendencia que pisa cada vez más fuerte en la red social donde la imagen lo es todo

Durante la década de los 90 en Argentina se había puesto de moda la revista Caras, que era una publicación mensual donde los famosos eran entrevistados dentro de sus lujosas casas provocando en quienes la leían el anhelo de ser parte del Jet Set. Hoy con Instagram esta pasando lo mismo a nivel global, nada más que la mecánica ha evolucionado y la vidriera donde nos muestran lo linda que son las casas de las personalidades destacadas ahora funciona las 24 hs del día y de manera gratuita

Las redes sociales han generado un gran efecto de cercanía con los famosos e influencers, eso produce una ilusión que termina desencadenando un aspiracional que puede resultar peligroso, ya que la decepción es demasiado grande cuando los usuarios de Instagram se dan cuenta que no es nada fácil tener el living donde Messi se saca fotos tomando mates con Antonella. Según una investigación realizada por la consultora inglesa Origins en 2018 entre 1500 propietarios de viviendas londinenses la mitad de los encuestados se sentían insatisfechos con sus casas tras ver las de otras personas en dicha red social.

Uno de los pilares que se tienen en cuenta a la hora de construir contenido en redes sociales es el de inspirar, se supone que ese tipo de publicaciones de casas relucientes lo que debe generar es la motivación en quien lo ve de querer moverse en pos de conseguir replicar en su casa ese escenario tan bello que nos muestran aquellos famosos que supuestamente son gente común como nosotros. El problema radica en que la inspiración se termina convirtiendo en frustración cuando ese objetivo no se logra, lo que no se le comunica al receptor de ese contenido es que lo que está viendo en realidad es un montaje que no se parece en nada a la realidad.

“Vemos algo puntual, concreto y deliberado de la vida de la persona. No se tiene en cuenta la situación a nivel global ni lo que ha podido ocurrir hace 10 minutos o incluso después de la publicación. Este ejemplo se puede extrapolar a las publicaciones de casas, ya que visualizar una habitación en concreto, en un momento determinado, no hace que su estado sea perdurable en el tiempo, ni estático su orden ni su nivel de limpieza”.Explica la psicóloga Noemí López, del centro Amparo Calandín Psicólogos.

El efecto depresivo que genera Instagram en sus usuarios no es una novedad, estudios realizados por la empresa revelaron que el 32% de las mujeres que usan la red social se sienten disgustadas con sus cuerpos, esto es debido a la constante exposición de cuerpos hegemónicos que terminan generando el mismo problema que las publicaciones de casas lujosas, la sensación de frustración, de no poder llegar nunca a esa zanahoria que se nos presenta delante de nuestros ojos.

“La mayoría de la gente no vive así. Pero es tan desproporcionado lo que ves en redes sociales que empiezas a pensar que eres tú quien está haciendo algo mal. Es un ciclo muy dañino” Reflexiona Rachel Hoffman, autora del libro “Deshazte de tu hábitat: eres mejor que tu desastre”

La solución para no comerse la curva y estar precavidos a la hora de detenernos en esos posteos tan atractivos es empezar de una buena vez a ser conscientes de que nada está librado al azar en el territorio digital. Saber que esa publicación ubicada ahí está para eso, para que te detengas a verla anhelando ser como ellos y que cada vez que entres a Instagram tengas una visita obligada en cada una de esas cuentas. Quienes diseñan estas plataformas saben perfectamente donde uno suele pasar más tiempo

“La mayoría de la gente no vive así. Pero es tan desproporcionado lo que ves en redes sociales que empiezas a pensar que eres tú quien está haciendo algo mal. Es un ciclo muy dañino” Argumenta Rachel Hoffman

Parte de nuestra tarea como usuarios es reclamar de manera colectiva que las plataformas generen esos cambios tan necesarios para preservar nuestra salud mental. La psicóloga Aurora Gómez, de Corio Psicología, sostiene algo que no es descabellado : “A mí me encantaría que, igual que se dice que una publicación ha sido patrocinada, se dijera ‘esta persona tiene unos privilegios de base que no estás viendo”.

*Los testimonios fueron extraídos de esta nota publicado en el diario El País

Fuente Multiviral

 

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