Presas políticas rechazan la designación de Miriam Lewin en la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual

APCS. Presas políticas rechazan la designación de Miriam Lewin en la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual

En una presentación del Colectivo de Presas Políticas de la Dictadura Cívico Militar en la justicia rechazan la designación de la periodista Miriam Lewin como Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual.

La causa del rechazo tiene que ver con el libro escrito por la periodista sobre la situación de las presas políticas durante su cautiverio: “Putas y Guerrilleras”. En el libro, según relatan las víctimas, fueron “Revictimizadas por la autora, existe una banalización del mal y falta de rigurosidad en la investigación”.

Varios son los casos de presas políticas que rechazan los dichos de Lewin. Mujeres de Mendoza, Córdoba y Santa Fe desdicen a la autora y plantean que hasta se la llegó a declarar “Persona no grata” en diferentes lugares donde intentó presentar el libro.

En otro anexo del documento le critican la falta de perspectiva de género y hasta se le cuestiona el origen de la información volcada en el libro.

El rechazo cuenta con alrededor de 300 presas políticas de la dictadura cívico militar y otras 300 firmas de militantes sociales, gremiales y políticos que acompañan la presentación de rechazo a la designación.

PRESENTACION REALIZADA POR LAS EX PRESAS POLITICAS

Carta del colectivo de Presas Políticas de la dictadura cívico militar

República Argentina, 20 de mayo de 2020

SRA GABRIELA CERRUTTI PRESIDENTA COMISION BICAMERAL DE COMUNICACION AUDIOVISUAL

Como Colectiva de Mujeres Ex Presas Políticas de la Dictadura Militar 1976/83, nos dirigimos a Ud. y por su intermedio a los/as integrantes de esa Comisión para impugnar la postulación de la periodista Miriam Lewin para el cargo de Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, organismo creado por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Entendemos que quien ocupe ese cargo debe asegurar que su desempeño garantice el abordaje de la comunicación desde el paradigma de la defensa de los Derechos Humanos y la Democracia, representando los intereses y derechos de las audiencias, oficiando como articulador entre sectores de la comunicación y el público. Según lo estipulado, esta función tiene como principal objetivo evitar que se dañen a personas, grupos o comunidades, quienes podrían ser víctimas de agravios, operaciones y maniobras de cualquier tenor en los medios de comunicación. Todo lo cual requiere un posicionamiento ético sólido.

El desempeño de la mencionada periodista a lo largo de su trayectoria profesional no asegura, a nuestro entender, que pueda dar cabal cumplimiento a las tareas que podrían serle asignadas en caso de que se efectivice su designación. Nos permitimos hacer esta afirmación a partir de las experiencias vividas por mujeres de esta Colectiva que han sido revictimizadas, como consecuencias de publicaciones de artículos y libros de su autoría así como de sus intervenciones en diversos medios de comunicación.

La banalización del mal y la falta de rigurosidad en la investigación que se manifiesta en sus publicaciones, la tergiversación de testimonios brindados de buena fe, en particular en su libro “Putas y Guerrilleras”, han agravado el padecimiento de muchas compañeras que sufrieron vejaciones y violaciones en los centros clandestinos de detención. Las falsedades incluidas en algunos relatos merecieron oportunamente la condena de compañeras de esta Colectiva y la exigencia de desmentida por parte de la autora y de corrección de futuras ediciones de esa obra.

Por otra parte, la periodista Miriam Lewin en reiteradas ocasiones ha omitido la consulta a mujeres de esta Colectiva antes de dar a conocer públicamente sus historias y vivencias personales por demás traumáticas, invadiendo su intimidad y revictimizándolas. Esta omisión constituye a nuestro entender no sólo un mala práctica profesional sino una falla ética.

Queremos dejar expresamente sentado que las integrantes de esta Colectiva no hemos tenido relaciones sexuales con los represores, como sostiene la autora en sus escritos y entrevistas. Hemos sido abusadas, vejadas y violadas por la fuerza sin que mediara bajo ninguna circunstancia consentimiento alguno.

Si hemos guardado silencio hasta ahora ha sido por respeto a la propia memoria y a la de los/as 30 000 desaparecidos/as y porque la periodista Miriam Lewin no ocupaba un cargo con responsabilidades institucionales, como podría ser el caso de concretarse su designación.

Sin más, quedamos a su disposición para ampliar fundamentos y testimonios que anexamos.

ANEXOS DE 1 AL 5

ANEXO 1.

La experiencia que cada compañera vivió cuando estuvo en situación de secuestro queda escrita en su cuerpo, se hizo palabra durante los juicios y se comenzó a sanar con las condenas. Exigimos, aportamos y apostamos a la incorporación con perspectiva respetuosa de los géneros en las investigaciones históricas y académicas.

Las violaciones, la desnudez forzosa y los abortos han constituído prácticas represivas dirigidas a las mujeres. Hubo silencios en los testimonios brindados en sede judicial sobre la violencia sexual sufrida, y son explicados a partir de la culpa y la humillación para dar cuenta de esta modalidad de violencia.

Entendimos que estar con vida es un compromiso para nuestros 30.000 compañeras y compañeros desaparecidos. Somos su voz, y por ello visibilizamos este tipo de violencias.

Cada una de nosotras sabe lo que significó narrar esta experiencia, en los tribunales, con los predadores en un costado, y atrás la tribuna con nuestros seres queridos.

El libro de Lewin “Putas y Guerrilleras” carece de perspectiva de género, no considera la desigualdad de poder exacerbada que existió en los centros clandestinos de detención, y lo reduce a formas de seducción, o, peor aún, como una estrategia para sobrevivir.

En este sentido nuestros aportes son públicos, dejan de ser “nuestros” para ser parte de la memoria colectiva. Y nos ofende cuando son utilizados en un libro de corte comercial, sin siquiera haber sido consultadas, o entrevistadas. Extraer, sin consentimiento, de expediente judiciales las declaraciones de las víctimas, constituye falta grave, además, desde el punto de vista jurídico.

Por ello rechazamos la designación de la señora Miriam Lewin al cargo de Defensora del Público. Nuestro gobierno nacional ha creado un Ministerio de las Mujeres, por lo que el género atraviesa todas las decisiones.

S. V.

Retomando conceptos de Sonia Tessa https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12 Rosario 12 Sonia Tessa

ANEXO 2

Acerca del libro “Putas y Guerrilleras” Miriam Lewin, Olga Wormart

Como sobrevivientes del Terrorismo de Estado, nos hemos sentido profundamente vulneradas en nuestra dignidad como personas, por la manera en que la Sra. Lewin se ha referido en su libro “Putas y Guerrilleras” a los vejámenes, abusos y violaciones que sufrimos en la última dictadura militar. Al respecto, queremos señalar dos aspectos.

En primer lugar, testimonios brindados con buena fe, fueron tergiversados y otros tomados sin consultar con las víctimas, de manera tal que sus contenidos en el texto de referencia, resultan no sólo parciales, sino dañinos. En todo trabajo de investigación, en los que por su naturaleza se recurre a testimonios orales, el investigador debe dar a conocer a sus entrevistados, el producto final, ANTES de su publicación. Esa ética no tuvo en cuenta la Sra. Lewin.

Demás está abundar en lo que significa tomar testimonios de manera inconsulta, en forma parcial y con notables lagunas de conocimiento acerca de los hechos, prejuzgando y dando opinión a priori.

En segundo lugar, y no menor en relevancia, queremos dejar expresamente sentado que NO HEMOS TENIDO RELACIONES SEXUALES CON LOS REPRESORES. Frase que se menciona repetidamente en el texto. Hemos sido abusadas, vejadas y violadas por la fuerza, sin que mediara bajo ninguna circunstancia consentimiento alguno. Nos negamos a ser incluidas en el libro que lleva esa consideración. No hacemos acá análisis de cual sería la motivación para tal valoración de la Sra. Lewin. Solo decimos que su libro fue publicado precisamente cuando en diferentes tribunales de la Nación se estaban instruyendo causas en las que se incluyen como delitos de lesa humanidad los abusos y vejaciones sexuales, así como las violaciones, habida cuenta de las múltiples denuncias y fallos anteriores. Dichas causas, aún en proceso algunas, no se basan en “relaciones consensuales” precisamente. Las torturas fueron torturas, los asesinatos fueron asesinatos y, en nuestro caso, las violaciones fueron violaciones. Si la Sra. Lewin considera de otra manera su experiencia, que no nos incluya.

Nuestro rechazo a la designación de la Sra. Lewin en base a lo expresado, es porque no goza de nuestra consideración como profesional.

Rechazamos de manera terminante a quienes utilizan sin ningún escrúpulo, a víctimas y sobrevivientes del Terrorismo de Estado y a su propio pasado, para darse crédito personal y lauro autorreferencial.

Rechazamos de manera terminante a quienes, desde el privilegio de una determinada posición mediática, construyen relatos post-verdad.

Hace pocos días fue capturado el ex prefecto y represor Gonzalo “Chispa” Sánchez, acusado de crímenes de lesa humanidad y de integrar los grupos de tareas de la ESMA, que participó del secuestro al escritor y periodista Rodolfo Walsh.

Rodolfo Walsh, por su trayectoria, es un símbolo de lo que debe caracterizar el periodismo: el rigor intelectual, la ética profesional, unidos al compromiso con la política y la verdad. Dos aspectos que aunque no siempre van de la mano, debieran ser el estándar de la profesión. Traer este somero y significativo recuerdo de su trayectoria, se hace relevante en la medida que consideramos deben ser los valores inherentes e inclaudicables de quienes abrazan esa profesión. Valores que no encontramos en la Sra. Lewin, propuesta para tan meritoria función.

G.de R.

ANEXO 3

En el libro Putas y Guerrilleras, la Sra. Lewin se permite revictimizar a muchas mujeres víctimas de tormentos y violaciones durante el terrorismo de Estado.

El cargo que le hacemos es que las revictimizò y se sintieron revictimizadas.

Una de las peores aberraciones, la realiza con las hermanas P., dos mujeres humildísimas, de Reconquista, al norte de la Provincia de Santa Fe, que al igual que muchos otros casos, no fueron consultadas y publicó sus testimonios, dolorosísimos, donde hubo abuso sexual y esclavitud sexual de una de ellas y el robo de un hijo.

Estas mujeres, a las que les costó años recomponerse, quedaron desarmadas con esa publicación. Estos testimonios fueron puestos en el texto al lado de otros que dan cuenta de una realidad muy particular, que tienen muy poco que ver con sus casos. Las hermanas se enteran cuando el libro ya está publicado.

Esta periodista, utiliza testimonios sacados de contexto y los publica sin pedir permiso.

Resumiendo, el fundamento más importante para oponernos a su designación, es que se trata de una persona capaz de generar cosas tan terribles como revictimizar a sobrevivientes de centros de exterminio de todo el país, mujeres que padecimos enormemente, con tal de montar con eso una estrategia para darse popularidad y blanquear algunas cosas no muy prolijas de su desempeño.

Testimonio extraído de grabación de M.B., psicóloga (Rosario, Prov. de Santa Fe)

Estas publicaciones han sido agraviantes y mendaces toda vez que vulneran el derecho al honor y la intimidad garantizados por la Constitución Nacional; Doctrina de la Real Malicia CSJN caso Campillay).

ANEXO 5

A raíz de una relación personal con la Sra. Miriam Lewin, por haber participado en un video al que fuimos convocadas por unos productores de Buenos Aires, tenemos una larga conversación telefónica y luego me invita a la testera para presentar su libro “Putas y Guerrilleras” escrito con la Sra. Wormart.

El libro nunca me llegó antes de subir a la testera. Veo allí mismo el título, que me pareció irrespetuoso con nuestra condición de militantes y claramente apuntando al escándalo para vender más ejemplares.

Me habían acompañado a la actividad Mirta Clara y “la Cherna” (Liliana Chiernajovsky). Esta última estaba molesta por otras historias que conocía y que , como ella dijo y lo recuerdo hasta hoy, “hace relatos hollywoodenses de situaciones delicadas”.

Me vi en una situación violenta, porque no sabía lo que decía el libro, de tener que hablar de los abusos en el contexto de encierro, pero lo hice, al menos en esa testera, hice el relato desde nuestra manera colectiva de hacerlo y respetando nuestra historia.

Ya en el avión de regreso, y habiéndome regalado el libro, busco en donde ha sacado algo mío y lo encuentro. No mío, del asesinato de mi hijo de lo que jamás me preguntó, sino que extrajo de un diario sensacionalista de esos días: “murió ahorcado por el cordón de un ventilador por un supuesto amante que entró esa noche”. Cuento corto, me tuvieron que atender en el avión, me descompuse.

Llegando, me comunico con ella, cuestionando tres hechos:

-No haberme hecho llegar un ejemplar antes de someterme a estar en la testera promoviendo un libro con ese título.

 El relato sensacionalista del asesinato de mi hijo.

 El relato, sin tener relación alguna, de una situación familiar delicada de una compañera mendocina.

Me comunico con la editorial y tanto ellos como la señora Lewin, prometen corregirlo. Hoy consulté y me dicen que lo corrigieron. Espero esta vez se hayan informado con el archivo de diarios serios y el informe tanatológico que envié oportunamente. No he visto esa nueva edición

Testimonio de S.O. (Mendoza)

ANEXO 6

Me llamo A C. Estuve secuestrada embarazada y luego tuve mi bebé en Devoto en octubre del 77. Imagínense como parí en Devoto. Con esposas en los pies. Mucho después, en 1992, nació mi cuarta hija, María Eva, en Trujui (Moreno prov. de Bs. As.). Con un médico maravilloso que se llamó Rodolfo Freire. Rolo había estado secuestrado 45 días en julio/agosto del 76. Militante barrial y médico. Se trataba de un parto psicosocial, donde ambos padres estaban y el parto tenía como protagonistas al niño y a sus padres.

Lewin, desde el programa que hacía con María Laura Santillán, denunció al médico, desde una mirada sesgada y amarillista. Nos escrachó en el programa como si fuéramos una secta, cuando en realidad, la experiencia de parir de esa manera fue tanto para mí como para otras parejas, la forma de sanar de experiencias anteriores de partos invasivos y violentos.

La mutual Trujui se desarticuló y la experiencia de parto humanizado en esta comunidad terminó. Trascendió por distintas fuentes que alguien quería “terminar con esos zurditos”.

El programa saca en dos capítulos acusaciones de mala praxis, ejercicio ilegal de la medicina y al grupo de padres los hace aparecer como “una secta”. La mutual, conformada a partir de esta experiencia, se desarmó. Y Rolo, no pudo ejercer la medicina por 10 años, dado que a instancias del programa, con una información falaz, se tergiversan los hechos y se crea en la opinión pública la idea de que Rodolfo no debía ejercer la medicina. Eso se plasma en el juicio por mala praxis que así lo ratifica.

Lewin nunca se diferenció ni intentó interiorizarse de la situación. Desde una deshumanización y sin ética alguna, toda esa información fue entregada a la productora y al marido de Santillán. Rolo murió el año pasado en San Luis. Nada de lo que hace Miriam Lewin merece respeto para mí. A. C. (Morón. Prov. de Buenos Aires)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s