Política y poder. Nota de opinión

Por Jorge Derra (*) para APCS. Hay una confusión entre política y poder, la hay en la sociedad que entiende que son la misma cosa, pero también la hay en quienes desde la política ambicionan el poder.
Política y poder son cuestiones diferentes, y no tan solo diferentes, son en muchos aspectos contradictorios y permanecen en disputa muchas veces.
Si hay algo que ha degradado la Democracia hasta el punto de tornarla fallida, es la notoria preponderancia del poder sobre la política.
En la Democracia hoy, todo se hace en miras del poder, en el objetivo de tenerlo o sostenerlo y ese deseo del poder permanente hace que se tome el mas letal de los atajos en la Democracia, el electoralismo.
El poder excluye, impone la competencia, diferencia, separa, tribaliza la sociedad y licúa sus pertenencias, disgrega el tejido social, lo debilita, confunde obsecuencia con lealtad y por sobre todo, lo peor del poder, es que toma vida propia.
El ejercicio de la Democracia termina siendo la lucha, la disputa por el poder y no el desarrollo de la Democracia misma, es decir el poder termina reemplazando a la Democracia en el objetivo colectivo común de la sociedad.
Por eso tenemos una Democracia fallida, enterrada en los fangos de un poder formal, que en realidad no puede nada, que el poder real no quiera que pueda.
La construcción de una verdadera sociedad democrática necesita de una relativización del poder.  El ejercicio desmañado del electoralismo, reemplazando el proceso superior de la comunidad organizada, es la lacra que nos hunde en las tinieblas, mientras la sociedad se disgrega en la disputa por el poder formal, el poder real se deglute el ultimo hálito de dignidad.
Organización popular, contra poder a partir de militancia no rentada, objetivos colectivos, el trabajo como organizador social y militante, puentes transversales en la facciosidad forzada por los intereses de los grupos de poder real, encuentro territorial, la lucha mas allá de la protesta o el reclamo, la construcción física de espacios territoriales como signo de la construcción política, el ejercicio de la vecindad como elemento de aglutinamiento, deberían ser algunos de los caminos para superar las falacias de una Democracia fallida sepultada debajo del poder real.
(*) Jorge Derra es Concejal (MC) de Escobar

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s