Duro informe de la IDESBA sobre el endeudamiento del gobierno de Maria Eugenia Vidal

APCS por Jorge Colmán. Duro informe de la IDESBA sobre el endeudamiento del gobierno de Maria Eugenia Vidal

El informe “La pesada herencia de Cambiemos en la Provincia de Buenos Aires” del Instituto para el Desarrollo Económico y Social de Buenos Aires (IDESBA) da cuenta de como se profundizó el endeudamiento de la Provincia de Buenos Aires en el período 2015-2019 (gestión Cambiemos).

Del mismo se desprende que el proceso de endeudamiento fue superior al del gobierno Nacional de Mauricio Macri y que el blindaje mediático pudo tapar, aunque en las urnas castigó fuertemente. Los números son alarmantes: en el período 2015-2019 la deuda pública provincial creció un 447%.

Que esta se vio agravada además por la composición de la misma (tomada en dólares) en un mercado cambiario inestable, donde el valor del billete norteamericano trepo fuertemente en dos corridas cambiarias de 19$ a 38$ en 2018 y de 40$ a 60$ en 2019. El informe desmiente el relato oficial de Vidal sobre la obra pública y donde queda evidenciado que el peso de la deuda en los presupuestos condicionará la política económica de los próximos gobiernos.

Informe del IDESBA/CTA (Para bajar completo hacer clic aquí)

En la Provincia de Buenos Aires (PBA) -el estado sub-nacional más grande de la Argentina-, la deuda pública en pesos creció un +447,0% entre diciembre de 2015 hasta agosto 2019, por lo que la deuda actual es casi seis veces mayor que la que tenía la Provincia poco más de tres años y medio atrás. En términos reales el crecimiento también fue récord, del 58,1% entre 2015 y 2018. Sólo es posible entender el ritmo vertiginoso que asumió el crecimiento de la deuda, si tenemos en cuenta que, al igual que lo ocurrido a nivel nacional, en estos años hubo un cambio en su composición y plazos.

Creció la deuda externa en mayor medida que la deuda interna. Entre 2015 y el primer trimestre de 2019 la deuda externa de la PBA creció incluso más que a nivel nacional en dicho período: 80,8% versus 70,4%. El incremento de la deuda pública externa se dio en un contexto de creciente volatilidad cambiaria y de desregulación financiera, lo cual dejó expuesta a la PBA a una mayor inestabilidad. Esto hizo que tras la devaluación de mediados de agosto de 2019 la deuda pública provincial en pesos aumente un 31,9% respecto al monto adeudado dos meses antes (+$161.432 millones). Este cambio no sólo afectó al crecimiento de la deuda, sino que cada año se deben afrontar vencimientos e intereses que están también valuados en moneda extranjera. En ese sentido, la devaluación de agosto de 2019 incrementó los cencimientos que debe afrontar la próxima gestión de gobierno (2020-2023) en más de 100.000 millones de pesos.

Se acortaron los plazos de vencimiento. A nivel nacional la vida promedio de la deuda pública pasó de 7,8 años en 2015 a 7,2 años en el primer trimestre de 2019, mientras que en la Provincia de Buenos Aires la vida promedio se acortó aún más: de 5,4 años en 2015 a 3,5 años a marzo de 2019.

De este modo, el endeudamiento público asumió una dinámica cíclica de “deuda-deuda”: el Estado Provincial toma deuda valuada en moneda extranjera de corto y mediano plazo que muy pronto debe repagarse, además de hacer frente a sus intereses, pero a un tipo de cambio más devaluado -es decir necesita más pesos-, para lo cual se vuelve a endeudar. Se genera así un proceso cíclico que se va acrecentando muy rápidamente y, en un contexto de recesión económica, presiona sobre los ingresos y gastos públicos, hasta que se vuelve insustentable. En efecto, el crecimiento exponencial de la deuda provincial y los cambios en su composición y plazos, se dieron en un contexto de deterioro económico, por lo que todos los indicadores de solvencia de la deuda provincial empeoraron notablemente.

Uno de los argumentos esgrimidos por el Gobierno Provincial para tomar deuda ha sido la ausencia estructural de inversión pública e infraestructura en la Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, el proceso de endeudamiento llevado adelante desde 2016 ha drenado recursos al exterior generando mayores tensiones en el rígido esquema presupuestario provincial. Durante 2016-2019 el dinero destinado a la amortización de deuda (mayormente de mediano y corto plazo) y sus intereses superarán los $347.925 millones, mientras que la deuda tomada en igual período aproximará $298.287 millones. Esto significa que bajo la gestión de María Eugenia Vidal se destinará más de un 16,6% de recursos al pago de deuda y sus intereses en relación al dinero que ingresará por el endeudamiento, la diferencia es compensada con recursos estatales recortando el gasto público en otras áreas y deteriorando así las capacidades estatales.

A su vez, de considerar solo los recursos destinados al pago de intereses y lo que se invirtió en obra pública entre 2016 y 2018 se tiene que los primeros fueron muy superiores a los utilizados en la obra pública: en un 41,6%. Por lo que, solo el “costo del endeudamiento” superó con creces el “objetivo” por el cual se esgrime que se endeudó la provincia (obra pública). Finalmente, este endeudamiento récord no sólo es un problema actual, sino que genera
un fuerte condicionamiento para el próximo gobierno provincial, ya que en los próximos 4 años la Provincia deberá pagar $546.856 millones de pesos por vencimientos de deuda.

En la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal incrementó de forma continua el stock de deuda pública nominal en los cuatro años de su gestión. En 2016 éste aumentó un 60,8%, al pasar de $122.085 millones a $196.294 millones, y en 2017 un 29,7%, alcanzando $254.532 millones. En 2018 el stock de deuda bonaerense ascendió a $474.431 millones, cerrando el tercer año de gobierno con un crecimiento interanual de la deuda pública record del 86,4%. Y en los primeros ocho meses de 2019, el stock de deuda subió un 40,7% más en relación al cierre de 2018, debido fundamentalmente a la fuerte devaluación de agosto.

En consecuencia, la deuda tomó un ritmo vertiginoso en relación a 2015: aumentó un 447% hasta agosto 2019, casi sextuplicando su valor nominal. Ello hizo que la deuda per cápita pase de $7.328 a $38.442 en igual período, una variación del 424,6%, que significa que un 80,9% de la deuda actual por bonaerense se generó en los tres años y medio de gobierno de Vidal.

Debido a que dicho crecimiento de la deuda pública de la provincia de Buenos Aires se dio en un contexto de muy alta inflación, además de la evolución nominal es necesario conocer su trayectoria sin el efecto de la suba de precios, es decir su evolución real. En este sentido, el Gráfico N° 2 incluye la evolución del índice de deuda pública entre 2012 y 2018 deflactado por los precios implícitos (IPI) del Producto Bruto Geográfico (PBG) de la Provincia
de Buenos Aires y su variación interanual.

Al respecto, cabe señalar que hay algunas estimaciones oficiales que para captar la variación real de la deuda pública la consideran valuada en su totalidad en dólares. Esto no resulta adecuado en contextos en los que hay deuda nominada en moneda extranjera y variaciones del tipo de cambio, dado que, de ese modo, se omite el efecto cambiario. Es decir, dicha estimación en dólares no considera el hecho que ante devaluaciones del peso el endeudamiento y los recursos provinciales necesarios para afrontar los vencimientos en moneda extranjera son mayores. En cambio, la utilización del IPI permite dar cuenta del “poder adquisitivo” de la deuda a lo largo del tiempo captando tanto la pérdida de poder adquisitivo del peso (producto de la inflación) como así también el efecto cambiario ante variaciones del tipo de cambio.

¿Para qué se endeudó la Provincia?

Uno de los argumentos esgrimidos por el Gobierno Provincial para tomar deuda ha sido la ausencia estructural de inversión pública e infraestructura en la Provincia de Buenos Aires. Este aumento exponencial de la deuda le habría permitido llevar a cabo numerosas obras públicas. Sin embargo, un análisis acerca del endeudamiento bajo la gestión de María Eugenia Vidal en la Provincia (y sus servicios) y de los recursos destinados a la obra pública dan cuenta de un efecto contrario: el proceso de endeudamiento de los últimos años fugó recursos provinciales hacia el exterior.

Da cuenta de ello en primer lugar, el hecho de que en los cuatro años de gobierno de Cambiemos, el dinero destinado a la amortización de deuda (mayormente de mediano y corto plazo) y sus intereses superará a $347.925 millones, mientras que la deuda tomada en igual período aproximará $298.287 millones. Esto significa que bajo la gestión de María Eugenia Vidal se destinará más de un 16,6% de recursos al pago de deuda y sus intereses en relación al dinero que ingresará por el endeudamiento. Brecha que es notablemente mayor al tomar en cuenta los vencimientos que se deben afrontar en los próximos años (ver primer apartado,

Otra de las formas de analizar la debilidad del argumento de que la deuda es para la obra pública surge al considerar solo los recursos destinados al pago de intereses (el costo del endeudamiento) y lo que se invirtió en obra pública. En este sentido, entre 2016 y 2018 los primeros superaron a la obra pública en un 41,6% (ambos expresados en poder adquisitivo de 2018). Por lo que, solo el “costo del endeudamiento” superó con creces el supuesto “objetivo” por el cual se endeudó la provincia, siendo esto un sinsentido en la asignación de recursos.

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