APCS-GBAN. El 14 de septiembre se realizará en la Rotonda de Grand Bourg el 3er Festival Cultural «Los Lápices Siguen Escribiendo». 14 hs.
El recuerda la trágica noche de los lápices, los organizadores la plantean como un «festival donde el compromiso y la participación de todos son importantes y hacen a la memoria de nuestra comunidad tan castigada por su cercanía al nefasto pasado de campo de mayo».
La Jornada esta planteada como «artística comunitaria juvenil con espacios abiertos e interactivos de: Plástica, música y literatura.
El festival se realizará a las 14 horas en la Rotonda «Hipólito Bouchard» y esta organizada por Comisión por la Recuperación de la Memoria de Campo de Mayo, Universidad Nacional de General Sarmiento. CTA Regional de San Miguel, José C.Paz y Malvinas Argentinas, Sindicato de Trabajadores de la Educación (SUTEBA) de San Miguel, J.C.Paz y Malvinas Argentinas
¿Qué pasó la llamada Noche de los Lápices?
En la ciudad de La Plata, en la madrugada del 16 de septiembre de 1976 “grupos de tareas” del Batallón 601 del Servicio de Inteligencia del Ejército y de la Policía de la provincia de Buenos Aires. allanó los domicilios de diez jóvenes, estudiantes que reclamaba el “medio boleto” estudiantil, se los llevaron encapuchados y maniatados. Todos sufrieron torturas durante largos interrogatorios en comisarías y centros clandestinos. Seis de ellos, cuyas edades aproximaban 17 años, fueron “desaparecidos” por la dictadura militar. Se llamaban María Claudia Falcone, Claudio de Acha, María Clara Ciocchini, Francisco López Montaner, Daniel Racero y Horacio Ungaro.
Cuatro sobrevivieron –Emilce Moler, Patricia Miranda, Pablo Díaz y Gustavo Calotti- y pasaron largo tiempo en cautiverio.
¿Qué significaba ser adolescente en 1976?
En 1976 los militares tomaron el poder, y consideraban que en la Argentina había una generación perdida: la juventud. Joven era sinónimo de subversivo, y si formabas parte de la generación que había vivido los procesos participativos anteriores al golpe de estado, eras irrecuperable. La “solución”, iba desde el asesinato y la desaparición, hasta otras formas más sutiles de marginación, y por supuesto la tradicional prisión.
