APCS-MA, por Jorge P. Colmán. La puja por la distribución de la riqueza tiene su momento de lucha en las paritarias. Estas, en la provincia de Buenos Aires, comenzarán en el mes de enero adelantándose a otros años.
La puja tiene como principales actores a los gremios docentes, que por su volumen y capacidad de movilización, se han instalado como “sueldo testigo” de los trabajadores de la provincia.
Desde el gobierno de Daniel Scioli han lanzado una propuesta que incluye un incremento salarial escalonado y un ajuste que rondaría el 18% para todo 2013. El gobierno de la provincia ya habría hecho contacto con algunos gremios de la administración para ir “ablandando” y/o generando consensos de cara al nuevo año.
Esto dependerá de los vaivenes económicos, que en una coyuntura internacional tan volátil, es muy difícil de predecir. Las cifras fijas en este sentido son solamente una previsión, una apreciación que depende de varios factores económicos.
La palabra que suena en los despachos es “austeridad”, pero en algunas áreas particularmente ha sido ajuste. Una enorme deuda creada, en algunos casos sin justificación alguna, en miles de docentes ha operado como una forma de “cerrar los números” en la administración provincial. Esta en algún momento deberá ser saldada, pero políticamente ha lesionado seriamente la confiabilidad en el gobierno como patronal.
Se plantea no abrir nuevos cargos en la administración central. Va a tener que apelar a endeudamiento externo a la provincia para la creación de nuevas obras o programas, algo muy difícil de prever en un contexto internacional de crisis y la coyuntura interna de elecciones.
El sciolismo no es propenso a confrontar con sectores de la agroindústria y pensar en gravar impositivamente a la renta extraordinaria de la soja u otros sectores es casi impensado. Sin un esquema impositivo que grave a los que más tienen, va a ser muy difícil sostener la administración provincial y la “austeridad” como meta no va a alcanzar para “cerrar los números del presupuesto”. Los últimos meses del 2012 han sido una muestra de lo que puede ocurrir, las elecciones y la crisis internacional seguramente operarán en la construcción de un presupuesto no tan austero.
